Cómo planificar los gastos en un apartamento compartido

Compartir departamento con familiares, compañeros de trabajo o estudio, amigos e incluso desconocidos (con buena reputación), es una de las mejores estrategias para ahorrar dinero en renta, servicios domiciliarios y hasta alimentación. 

Sin embargo, para evitar problemas de convivencia es fundamental aprender a planificar los gastos, pues al ser compartidos muchas veces se presentan mal entendidos con respecto a lo que cada uno de los habitantes de la vivienda considera justo pagar. Hacerlo es fácil. Toma nota: 

 

  1. Define los gastos

En un apartamento compartido hay varios gastos comunes, como la renta, los servicios domiciliarios, la administración, el aseo y las reparaciones locativas, en el caso de que se viva en alquiler y el contrato especifique que corren a cargo del arrendatario. Define su monto mensual con absoluta precisión.

Si los roommates cocinan para todos, ya sea dividiéndose la responsabilidad o pagando el servicio, quiere decir que la alimentación también es compartida. En dado caso, es importante que ingreses este concepto a la relación de gastos.

 

  1. Divide los gastos

Toma el monto total de los gastos definidos en el punto anterior y divídelo por el número de roomies. Por ejemplo, si los gastos suman 750 dólares y vives junto a dos personas más, a cada uno le corresponde pagar 250 dólares. 

Este es un ejemplo genérico. Lo ideal es que las asignaciones sean de forma proporcional a lo que gasta. Por ejemplo, si uno de ellos viaja constantemente y solo está en el departamento un fin de semana al mes, no habría razón para que pagara el mismo monto de servicios o alimentación que los otros.

 

  1. Informa y específica los gastos

Cada uno de los integrantes de la vivienda que participan en los gastos debe saber cuánto les corresponde exactamente pagar y cuándo deben hacerlo. También es importante que les hagas saber a qué corresponde cada monto. Entre más claras sean las cuentas menos malos entendidos. 

 

  1. Lleva un registro claro

Una vez ejecutados los consejos anteriores, busca la forma de llevar un registro claro y preciso de dichas cuentas. El lápiz y el papel están muy bien, pero una app móvil puede simplificar el proceso y asegurar que la información no se pierda ni se dañe. Entre las más representativas, cabe señalar a Splitwise, ideal para gestionar gastos comunes. 

 

  1. Establece turnos para la compra de productos comunes 

En todo apartamento compartido es necesario comprar productos que son consumidos por todos los roomies: bolsas de basura, escobas, papel higiénico e incluso comida. Para evitar discordias en lo que respecta a la compra de dichos artículos, puedes crear un cronograma en el que esta responsabilidad rote periódicamente. 

 

Al aplicar estos consejos los gastos quedan planificados y los problemas de convivencia asociados al factor económico se reducen notablemente. Todo es cuestión de que cada uno sepa, desde un principio, cuánto le toca pagar y cuándo debe hacerlo. 

Por lo demás, no sobra que crees un fondo común en el que cada integrante de la vivienda aporte una cuota mensual para cubrir imprevistos (por ejemplo, que uno de ellos se quede sin trabajo y no tenga cómo pagar la renta). Si a final de año no se ha gastado totalmente se puede dividir entre todos o usar para dar una fiesta navideña.

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